Una nueva amenaza de un viejo enemigo

Por Sharla Ismael

Traducción por M. Eta Trabing

Las garrapatas vectores de la fiebre de las garrapatas (o tristeza) en bovinos están desarrollando resistencia al único plaguicida que se ha aprobado para uso en los baños desparasitantes; esto ha dado lugar a que investigadores creasen pruebas para identificar aquellas garrapatas que son resistentes. Es una amenaza al programa estadounidense de erradicación, que ha costando miles de millones de dólares, y posiblemente también una amenaza a su propio hato.

En algún lado, en los recovecos de un laboratorio del gobierno, los científicos están ocupados aplastando larvas de garrapata para colocarlas en tubos de ensayo y extraer su ADN en busca de mutantes. Es la próxima línea de defensa entre su hato de ganado y un viejo Némesis – las garrapatas que causan la tristeza en bovinos (Boophilus microplus y B. annulatus)

Desde 1906, hay un programa de erradicación contra esta especie no oriunda, traída por los exploradores y colonizadores de antaño. El Dr. Félix Guerrero, fisiólogo del Laboratorio Investigativo Knipling-Bushland sobre Insectos de la Ganadería en EE.UU., del USDA, localizado en Kerrville, Texas, dice que para fines del siglo XIX, la babesiosis bovina o tristeza – la enfermedad transmitida por estas garrapatas – fue uno de los obstáculos principales al desarrollo de una fuerte industria ganadera en el sur de Estados Unidos.

Él agrega que los costos directos e indirectos, en 1906, se estimaron en más de un mil millones de dólares (con corrección inflacionaria a 1976). "Un análisis reciente de costo-beneficio para controlar un brote hipotético de tristeza en Texas,"dice él, "estimó que un programa de desparasitación obligatoria del ganado costaría por lo menos $1.3 mil millones en el primer año."

La interrogante del cumafos

Todo ganado vacuno que entra a Estados Unidos de México es tratado mediante inmersión en una solución desparasitante de cumafos, explica el Dr. Ron Davey del Laboratorio Investigativo de la Fiebre de las Garrapatas, localizado en Mission, Texas. Aunque ésta ha sido una solución eficaz por más de 30 años, últimamente se han encontrado garrapatas resistentes al cumafos en varios lugares de México.

Además, está el problema de que el cumafos es el único plaguicida aprobado para el Programa de erradicación de la garrapata de la tristeza.

Hace décadas que se vienen erradicando esas garrapatas en Estados Unidos, gracias a los $3 a $4 millones que se gastan anualmente en el programa de erradicación. Y aunque existe una serie de medidas para proteger el hato nacional – incluyendo inspecciones en la frontera para todo ganado que entra de México; desparasitación obligatoria de dichos animales; y patrulleros a caballo a lo largo del Río Grande – los investigadores creen que la resistencia a los plaguicidas podría debilitar esas medidas de seguridad.

Si las garrapatas de la fiebre del ganado son un peligro tan grave para la ganadería estadounidense ¿por qué hay sólo un plaguicida que se puede usar en el programa de erradicación?

"El cumafos ha sido el plaguicida de opción del programa desde 1968, cuando los organofosfatos entraron en uso general como plaguicidas comerciales," explica Davey. "El cumafos tampoco tiene un período de retención, lo cual significa que los animales pueden ser tratados y llevados directamente al matadero."

"El cumafos es el único plaguicida, de los varios que fueron aprobados en cierta época, que todavía se puede conseguir en el mercado estadounidense," agrega. Otros compuestos que se aprobaron en aquel entonces, como dioxation y prolate (ambos organofosfatos), toxafeno (un organoclorado) y arsénico, luego se prohibieron en Estados Unidos por muchos años debido al efecto adverso que tenían sobre el ambiente y las personas.

"Es más, todos los demás compuestos que se habían aprobado tenían un período de retención en el cuerpo de por lo menos 15 días," dice Davey. "Es por eso que ninguno de esos se usó mucho en el programa de erradicación."

La manera en que las garrapatas
desarrollan resistencia a los plaguicidas

Guerrero explica que la resistencia a los plaguicidas se va desarrollando debido a la capacidad de una garrapata dada en sobrevivir la exposición a un plaguicida, a un nivel que mataría a una garrapata no resistente. "Cuando una garrapata siente la presencia de un plaguicida, su genética y sus respuestas metabólicas – que los científicos hasta ahora no entienden muy bien – determinan si ésta sobrevivirá su exposición al plaguicida o no," comenta.

Los plaguicidas inhiben proteínas que son imprescindibles al funcionamiento correcto del sistema nervioso de una garrapata y que el insecto necesita para poder sobrevivir.

"Los plaguicidas actúan sobre ciertos productos específicos de los genes de un organismo los cuales son críticos para la supervivencia del mismo. Aunque existen varias maneras de adquirir resistencia a los plaguicidas, las dos más comunes son resistencia en el lugar meta y resistencia metabólica," indica Guerrero. "La resistencia en el lugar meta surge cuando ocurre una mutación en la proteína que es la meta del plaguicida; esto altera la capacidad del plaguicida de inhibir la función normal de la proteína.

"Inicialmente, la mutación ocurre en solamente uno o unos pocos individuos de una población; sin embargo, desde que los individuos que no poseen la mutación que les da resistencia, mueren debido al plaguicida, una población puede pasar a ser rápidamente dominada por aquellos individuos que sí poseen la mutación del gen."

La resistencia metabólica tiene que ver con una sobreproducción de enzimas que ocurren naturalmente y que tienen la capacidad de degradar a las toxinas, incluyendo los plaguicidas. Guerrero explica que este exceso de enzimas pueden degradar el plaguicida directamente o las enzimas pueden enlazar el plaguicida y evitar que éste actúe sobre la proteína meta.

"Las garrapatas ponen una enorme cantidad de huevecillos y el proceso de desarrollo embriónico tiene la capacidad natural de generar individuos mutantes," indica Guerrero. Los mutantes que tienen la capacidad de poder sobrevivir la exposición al plaguicida serán seleccionados en presencia del plaguicida. Con el tiempo, se anticipa que todo producto, aún bajo las mejores condiciones, producirá resistencia a plaguicidas.

Las inspecciones en la frontera

Davey dice que la amenaza principal al programa de erradicación en Estados Unidos viene no tanto de las garrapatas adultas, sino de las fases inmaduras – las ninfas y larvas. Es más, las inspecciones del ganado que cruza la frontera tendrán que ser más minuciosas.

Él explica que "el proceso de inspección es muy eficaz, probablemente más del 99%, en detectar garrapatas adultas en un animal. Una garrapata adulta es de tamaño relativamente grande y se puede ver o palpar fácilmente durante una inspección. Por lo tanto, la probabilidad de dejar entrar ganado infestado con garrapatas adultas a Estados Unidos es mínima.

"Sin embargo, las fases inmaduras de la garrapata, sus ninfas y larvas, son pequeñísimas," comenta Davey. "Son muy difíciles, hasta imposibles, de ver o palpar en un animal, a menos que la inspección sea extremadamente minuciosa – separar los pelos y mirar al animal con mucha atención – lo cual los inspectores normalmente no hacen.

"Antes de que se extendiera la resistencia, el problema de no detectar garrapatas inmaduras no se consideró ser de gran importancia, porque los baños desparasitantes al 0.3% del ingrediente activo de cumafos eran suficientes como para matar 100% de las fases inmaduras de la garrapata," indicó Davey. "La resistencia ha cambiado esta situación radicalmente. Nuestra investigación ha demostrado claramente que un solo baño no es suficiente para matar a las ninfas y larvas de una cepa que es siquiera moderadamente resistente. Por lo tanto, el peligro de diseminar garrapatas viables a zonas no infestadas aumenta enormemente."

Davey dice que el tipo de inspección en que los inspectores del USDA evalúan a los animales visualmente y les pasan la mano por el cuerpo para palpar garrapatas adultas ya no será suficiente. Él cree que los inspectores ahora tendrán que realizar una examen más a fondo, separando pelos y buscando fases inmaduras.

"Sin duda, eso tendrá un impacto adverso en las operaciones portuarias porque se podrán inspeccionar menos animales con tanta minuciosidad, y por lo tanto, menos animales van a cruzar la frontera," dice. "Pero ésta es la única manera de estar absolutamente seguros de que no estemos dejando entrar garrapatas viables en Estados Unidos."

Probando, 1-2-3, probando …

Aparte de las inspecciones en la frontera y los baños de desparasitación obligatorios, los investigadores también están estudiando otro frente en la batalla contra las garrapatas de la tristeza que son resistentes a los plaguicidas – la identificación más rápida y más exacta de éstas.

Los doctores Guerrero y John Pruett, un microbiólogo de Knipling-Bushland, han creado pruebas nuevas tanto para la resistencia al cumafos como para la resistencia a los pirotroides. (El cumafos es una sustancia química de los organofosfatos; los pirotroides son otra clase de sustancia química que se podrían usar para controlar a las garrapatas resistentes a los organofosfatos.)

Tarda unas seis semanas hacer las pruebas de resistencia al cumafos en la frontera, de acuerdo con Agricultural Research, una publicación de ARS. Pruett ha desarrollado una prueba de un día que distingue las garrapatas resistentes al cumafos de las garrapatas no resistentes. Guerrero ha desarrollado una nueva prueba rápida que indica resistencia a los pirotroides. También está estudiando un equipo para detección en el campo.

"Se prueba la resistencia mediante el Larval Packet Test (LPT) [de la FAO]," explica Guerrero. "Esta prueba expone las larvas de la garrapata a diferentes dosis de plaguicida por un período de tiempo especificado. Los porcentajes de mortalidad que resultan, se analizan estadísticamente por computadora para determinar la cantidad de ingrediente activo que se necesita para matar un 50% de las larvas en la prueba. Estas clases de pruebas pueden tardar hasta ocho semanas para completar y solamente se pueden usar con garrapatas hembras fecundadas.

"Nuestra investigación ha producido una prueba a base de ADN, que puede analizar una mutación de gen resistente a los pirotroides en una garrapata dada y esa prueba arroja resultados en sólo un día. Se están desarrollando otras pruebas a base de ADN para apresurar los análisis de la resistencia a los plaguicidas," agregó.

Guerrero dice que con baja disponibilidad de plaguicidas químicos para el control de las garrapatas y con pocas expectativas de que la industria química irá a desarrollar acaricidas químicos nuevos, ellos están investigando la aplicación de las tecnologías que se usaron en el proyecto del genoma humano para resolver problemas causados por las plagas de la ganadería. "La identificación de los genes que regulan la respuesta de una garrapata a los plaguicidas puede conducir a métodos singulares para controlar estos insectos con toxicidades específicas para garrapatas, la baja persistencia y un impacto ambiental mínimo."

 

| Members Only | Events | BQA | News Updates | News Desk | Markets | Weather
|  Calendar | Related Sites | Contact Us | Site Map
 
© Texas and Southwestern Cattle Raisers Association
Website by: BANTAPubNet